DNS (Domain Name System) es el sistema de nombres de dominio que traduce nombres legibles por personas en direcciones IP numéricas para localizar servidores y recursos en Internet.
DNS (Domain Name System o Sistema de Nombres de Dominio) es un sistema jerárquico y distribuido que actúa como el «directorio» de Internet: convierte nombres de dominio fáciles de recordar (por ejemplo, «www.ejemplo.com») en direcciones IP numéricas que usan los dispositivos para comunicarse entre sí.
Cuando un usuario escribe una URL en el navegador, su equipo realiza una consulta DNS para averiguar qué dirección IP corresponde a ese nombre de dominio. La petición pasa por un resolver recursivo (normalmente el del proveedor de Internet o un DNS público), que pregunta a distintos tipos de servidores: servidores raíz, servidores de dominios de nivel superior (TLD, como .com, .org, .es) y finalmente servidores DNS autoritativos, que contienen los registros definitivos de cada dominio.
La información de un dominio se almacena en forma de registros DNS dentro de archivos de zona. Algunos de los más usados son el registro A (asocia un nombre de dominio a una dirección IPv4), el registro AAAA (para IPv6) y el registro CNAME (alias que apunta a otro nombre de dominio). Gracias a estos registros, un mismo dominio puede dirigir a distintos servicios (web, correo, FTP) de manera flexible y controlada.
En marketing digital y SEO, una configuración correcta de DNS es clave para que un sitio web sea accesible, cargue rápido y mantenga su reputación: problemas como registros mal configurados, TTL inadecuados o errores al cambiar de hosting pueden causar caídas de la web, fallos de correo o pérdida de tráfico orgánico.
Consulta nuestro servicio de experto en dns