El tráfico de pago es el volumen de visitas que llega a una web, landing o app como resultado directo de campañas publicitarias online de pago, en canales como buscadores, redes sociales, display o remarketing.
Tráfico de pago es el nombre que recibe toda visita que llega a un activo digital (web, landing, app, ecommerce) después de hacer clic en un anuncio por el que un anunciante ha invertido dinero. Es decir, no procede de manera «natural» como el tráfico orgánico, sino de campañas de publicidad online.
Normalmente se gestiona a través de plataformas como Google Ads, Meta Ads (Facebook e Instagram), LinkedIn Ads, TikTok Ads u otras redes de anuncios, con distintos modelos de pago: PPC (pago por clic), CPM (pago por mil impresiones), CPA (pago por acción o conversión), entre otros.
Sus principales ventajas son:
A cambio, el tráfico de pago exige inversión sostenida: cuando se detienen las campañas, el flujo de visitas se reduce de forma inmediata. Por eso, suele recomendarse utilizarlo de forma complementaria al tráfico orgánico, combinando campañas de pago para acelerar resultados con estrategias de SEO y contenidos que aporten crecimiento sostenible.
Entre los tipos más habituales de tráfico de pago se encuentran:
Gestionado de forma estratégica, el tráfico de pago sirve para generar leads, impulsar ventas, testar mensajes y creatividades, lanzar productos y obtener datos accionables sobre el comportamiento de la audiencia.
Consulta nuestro servicio de tráfico de pago profesional