- Microsoft proyecta duplicar el consumo de agua en data centers para 2030 por el auge de la IA.
- Rompe promesas previas de reducción, generando debate sobre sostenibilidad.
- Impacto en regiones con escasez hídrica cuestiona el futuro de la expansión tecnológica.
Microsoft había establecido metas ambiciosas para reducir el consumo de agua en sus centros de datos, pero el explosivo crecimiento de la inteligencia artificial cambia el panorama. Ahora, la compañía anticipa que su uso de agua se duplicará para 2030, incluso en áreas con graves problemas de escasez hídrica. Esta noticia genera un intenso debate sobre la sostenibilidad real de la expansión tecnológica.
El auge de la IA y su sed insaciable de agua
Los centros de datos son esenciales para entrenar y operar modelos de IA, pero requieren enormes cantidades de agua para refrigeración. Microsoft, líder en cloud computing y IA, enfrenta un dilema: mientras prometía eficiencia hídrica, la demanda por servicios de IA como los de Azure obliga a expandir infraestructuras. Cada centro de datos consume actualmente cantidades masivas de agua, y la fiebre por la IA acelera esta tendencia.
Microsoft había prometido reducir el consumo de agua en sus data centers, pero ahora, impulsado por el auge de la inteligencia artificial, proyecta que el uso de agua se duplicará para 2030.
Esta contradicción pone en jaque objetivos ambientales previos, como mejorar el índice de eficiencia hídrica (WUE), que pasó de 0,49 L/kWh en 2021 a 0,30 L/kWh recientemente.
Comparativa de consumo de agua en centros de datos
| Aspecto | Actual | Proyectado 2030 |
|---|---|---|
| Consumo por centro de datos | 125 millones de litros/año | Duplicado por expansión IA |
| WUE (L/kWh) | 0,30 (mejora 39% desde 2021) | Presión por IA contrarresta avances |
| Impacto en regiones secas | Ya problemático | Agravado por duplicación |

Análisis: ¿Sostenibilidad o expansión sin frenos?
- Pros de la expansión IA: Avances en tecnología, servicios innovadores y competitividad global.
- Contras ambientales: Mayor estrés en recursos hídricos, especialmente en zonas áridas como Arizona o España.
- Debate clave: ¿Puede la IA ser sostenible sin repensar su huella ecológica?
La industria tecnológica enfrenta críticas crecientes. Mientras Microsoft prueba refrigeración en bucle cerrado en proyectos como Phoenix o Zaragoza, el impacto neto de la IA parece superar estas innovaciones. Regiones con escasez, como partes de España o Chile, ya han bloqueado proyectos por consumo excesivo.
Implicaciones futuras para la industria
Este giro de Microsoft refleja un desafío colectivo: equilibrar innovación con responsabilidad ambiental. La promesa rota de reducción hídrica subraya la necesidad de regulaciones más estrictas y alternativas como energía nuclear o refrigeración oceánica. Para 2030, el sector deberá decidir si la fiebre de la IA justifica el costo ecológico, o si priorizará un desarrollo verdaderamente sostenible.
